31/01/07

EL ESTATUTO DE CLM SIRVE AL PARTIDO POPULAR PARA MANTENER SU ESTRATEGIA DE DESPISTE HACIA LOS CIUDADANOS

medium_zapatero-barreda-castell-ab.jpgCuando un gobierno no tiene nada que ofrecer a los ciudadanos suele aplicarse con excesivo celo en labores de propaganda y maquillaje en un intento por desorientar a los electores para que no se descubra lo evidente, una gestión gris e incompetente de quienes no dan más de sí y piden a gritos el cambio al banquillo. Algo parecido debe sucederle a un Ramón Luis Valcárcel demasiado empeñado en montar bronca y en darle titulares dictados a los conocidos popularmente como diarios del régimen, La Verdad y La Opinion, que no desaprovechan la más mínima ocasión para culpar de todos los males endémicos de los murcianos a Jose Luis Rodríguez Zapatero, al que todavía los poderes fácticos no le perdonan que ganase unas elecciones democráticas en marzo de 2004.

Esta semana el diario de Vocento daba en el gusto a las tésis de Ruiz Vivo y nos regalaba en portada un titular más propio de los medios de la conferencia episcopal que de un medio de comunicación al servicio de la información y del interés público al que se debe por la indigente cantidad de dinero en subvenciones que recibe de la Comunidad Autónoma vía impuestos, los de los votantes del PP pero también de aquellos que no comparten las políticas neoconservadores del Partido Popular. Lo sensato cuando uno le hace la cama a ciertos resortes del poder o apuesta por una opción determinada es reconocerlo públicamente y no engañar a los ciudadanos. Pero niegan la mayor porque quieren estar en misa y replicando. Solo hay que ver el titular en cuestión (y otros tantos a diario) para darse cuenta de que algo huele muy mal en los medios de comunicación murcianos.

"Barreda anuncia el fin del trasvase del Tajo y Zapatero no lo desmiente", este es el titular más significativo que nos pueden ofrecer aquellos que por su excesiva complaciencia con el poder están perdiendo a diario cientos de lectores. La intención es evidente y la pintura en la diana tiene todos los numeros de sugerirnos subliminalmente que "esos rojos malos" vuelven a la carga para cargarse nuestro futuro como región, después de otros capítulos muy laureados como "España se rompe" o "el Tripartito con ETA gobierna España". No es pues un discurso novedoso, es la misma cantinela de los políticos mediocres que se fían a la mentira y a que un cataclisma futuro los ponga en el sillón del poder, conscientes de su incapacidad y mediocridad supina (ejemplo: Mariano Rajoy).

El servicio público se convierte en servicio partidista cuando nos topamos con prácticas de este tipo en nuestra prensa supuestamente independiente que alardea no tomar parte por nadie ni por nada, cosa que no me parece mal si se sigue de un ejercicio de sinceridad hacia los ciudadanos. No cuela por ejemplo que cualquier sospecha de corrupción en Los Alcazares sea presentada a bombo y platillo dedicándole reportajes amplios y portadas varias mientras que casos mucho más evidentes (o si quereis "tan evidentes" de la misma trama") son minusvalorados y silenciados mediáticamente. O juegas limpio o juegas sucio, y malo si los ciudadanos te huelen las intenciones, ahí empieza el problema y la caída en las ventas. Los políticos pierden votos.

Pero volvamos al tema concreto. Leyendo entre lineas el titular de La Verdad podemos resumir el mensaje con un margen de error reducido: Barreda nos va a quitar el agua del Tajo y lo hará con el beneplácito de un Zapatero empeñado en arruinar a la Región solo dos años después de enviarnos al tercer mundo con la derogación del trasvase del Ebro; lectores, Zapatero es el culpable de lo que pueda pasar en el futuro porque es cómplice los malvados planes de Barreda, Maragall y Carod Rovira". No se rian aunque les parezca disparatado, ese es el efecto deseado y lo que van a pensar irremediablemente miles de lectores ansiosos de su ración diaria de naftalina y otros estómagos agradecidos que no viene al cuento citar.

No importa que el Congreso de los Diputados vaya a enmendar todos estos proyectos porque nuestra Constitución es impecable en claridad en el tema de la unidad de cuencas. Hace unos meses este diario ejerció de vocero complice de las tésis que apuntaban que el Estatuto Catalán impedía un trasvase del Ebro con la complicidad de Zapatero. Semanas después tras el trámite de las Cortes, con el voto del PSOE se anulaban esos artículos y quedaba por los suelos el mensaje apoalíptico del Partido Popular murciano de supuestas cesiones a los catalanes (para muchos, sinónimo de "diablos" "ladrones" o "peligrosos proterroristas").

No hubo marcha atrás o reconocimiento alguno desde el gobierno regional a pesar de un continuo bombardeo de acusaciones e insultos hacia el presidente del gobierno. Esta vez no será diferente el resultado y el Estatuto manchego saldrá retocado y limpio como una patena.

Algunos medios de comunicación están desbarrando y traicionando su editorial por la presión a la que se ven somentidos desde el poder económico y político. Hemos llegado a un punto de no retorno peligroso que empuja hacia extremos peligrosos con insistencia a la opinión pública. Nada como escuchar media horita a Federico Jimenez Losantos mientras se pasa revista al diario La Verdad para darse cuenta de que le quitamos el sueño al presidente de gobierno y al resto de comunidades convirtiéndonos en el centro de sus vidas y quehaceres cotidianos; menos mal que tenemos a los Valcárcel, De La Cierva y Vivos que mantienen nuestra dignidad a raja tabla, ¿eh? ¡Lo que nos respetan en el resto de comunidades, en Bruselas y en medio mundo gracias a estos santos benditos! ¡Pregunten pregunten que es lo que piensan de nosotros más allá de la frontera regional, pregunten!

El asunto no es baladí si nos atenemos a los hechos y a lo que en mi pueblo todavía llamamos "sentido común", que bastaría para demostrar la banalidad del titular y el plumero de quienes imitan e instigan los argumentarios del respetado Ruiz Vivo. Los señores de La Verdad hubiesen deseado que Jose Luis hubiese levantado la mano mientras Barreda estaba en pleno discurso para matizarle que lo que estaba diciendo era inconstitucional y que no se podía hacer, que sus bemoles son los que mandan; entonces ambos se enzarzarían bajo el asombro de los allí asistentes en un debate sangriento que crisparía el ambiente como La Cope manda (recurso favorito del PP, no lo pueden remediar) y conseguiría que en San Esteban los hombretones que en tan buen lugar han dejado nuestra imagen por todos los rincones del país se cubran de orgasmos para todos porque ya no hará falta volver a vestir al santo para darle un paseillo tipo siglo XV.

No señores de Vocento.
El sentido común nos dice que en un mitin electoral los candidatos no van a enzarzarse en aquellas cuestiones que no comparten, esto es algo que a nadie debería extrañar y a ustedes menos, que aplican un doble rasero según de quien se trate. Porque entonces podríamos comparar el caso en cuestión con otros en los que los actores son bien distintos pero el resultado es similar, con el consiguiente mutis por el foro de sus siempre dispuestas plumas azotadoras.

Sin ir más lejos Mariano Rajoy hace unos días no censuró en Toledo las manifestaciones de Maria Dolores De Cospedal en contra del trasvase del Tajo al Segura, en un mitín de características similares al de Zapatero con Barreda; nada cambia salvo los actores. Desde los atriles de La Verdad no hubo titular, ni tirón de orejas alguno, si no que les pareció normal y sensato que no se tiraran de los pelos delante de los militantes, entre otras cosas porque da muy mala imagen y resta credibilidad a esa unidad de la que se empeñan en hacer gala y que no se cree ni el más radical de los suyos.

Aquel día no vimos tampoco (o no se conoce) nota de prensa alguna de Ruiz Vivo o de De La Cierva pidiendo una rectificación a la candidata del PP por CLM, ni declaración incendiaria del osado Cerdá soltando sus peculiares perlas (cada vez que abre la boca nos hunde un poco más en las simpatías que nos dispensan los demás).

Muy mal le deben ir las cosas a Ramón Luis Valcárcel cuando calla ante los despropósitos de sus compañeros de partido, esos mismos que en su día dijeron que "a Murcia agua ni para beber" y que ayer votaron a favor del fin del trasvase para 2015. Mientras vemos a Jose Ramón Jara enfrentarse a las posiciones de sus compañeros manchegos nuestro presidente hace mutis por el foro y se pierde en discursos banales, faltos de contenido y puramente demagógicos. Porque uno pierde la credibilidad cuando muerde a los que visten de rojo pero se achanta con los que van de azul, la manía de regañar a los hijos de los demás y malcriar a los tuyos.

La culpa siempre es del vecino y nosotros no tenemos nada ver
, ese es el argumento estrella de quien se empeña en torpedear cualquier acuerdo futuro con otras comunidades. Porque darse golpes en el pecho alardeando de murcianía (y quitandosela a los socialistas como la Consejera García) no tiene credibilidad si luego los hechos desmontan la parafernalia y la puesta en escena. Como dijo Juan Ramón Calero, curiosa forma de pedir solidaridad a otras regiones insultándolas y llamando a sus dirigentes insolidarios y antiespañoles, curiosa forma de exigir responsabilidad cuando eres incapaz de hacer la más mínima autocrítica hacia los tuyos.

La Ley del Embudo dice: para los amigos el lado ancho, para los enemigos el lado estrecho. El diario La Verdad y todo el coro de complices de la estrategia de hipnosis masiva orquestada desde los despachos de San Esteban aplican a diario ya con naturalidad (en sus comienzos les daba oportuna vergüenza) este principio elemental en cualquier práctica periodística desleal y partidista al margen de sus verdaderos clientes, los lectores. Los ciudadanos afortunadamente los han calado y la respuesta ha sido contundente: "no compro ese papel porque me toma el pelo". Ahora solo hace falta que demos un paso más y digamos claramente "no voto más a esta gente porque se ríen de nosotros en nuestra cara".

La incompetencia siempre lleva aparejado el castigo y el apartheid social y/o económico que antes o después resulta es inevitable cuando ya no sirves a la causa de los grandes poderes. Esto es algo que Valcárcel no debería olvidar cuando estamos a 4 meses de que los ciudadanos evaluemos su mandato el 27 de mayo dándole quizá pasaporte a una vida mejor en la docencia de donde nunca debió salir. En ellos estamos con nuestra esfuerzo y en ello están ellos con sus meteduras de pata. Por mucho que amordacen y compren algunos medios de comunicación los ciudadanos no doblamos la rodilla.